El café peruano vive dos realidades totalmente contrapuestas. En el mercado exterior vivimos un momento por demás prometedor, debido a la fuerte demanda que ha colocado a nuestro grano en el tercer lugar de exportación y cuarto en producción a nivel mundial. Ello ha convertido al país en líder en la venta de café orgánico que llega a 46 naciones en el mundo.
La otra cara de la moneda está dentro de nuestro territorio, donde el consumo local de café es de tan solo 500 gramos per cápita un poco más de 70 tazas al año (en Colombia consumen 2,5 kilos y en Brasil seis kilos al año por persona).
A fin de fomentar y masificar el consumo interno de este producto, desde hace cinco años el Ministerio de Agricultura (Minag) instituyó el cuarto viernes de agosto como el Día del Café Peruano.
Empecemos por aclarar que el café tipo arábica es el que se produce en el Perú, y que existen en el mercado cafés solubles (los instantáneos) y los de grano entero (o molido), que es como se comercializan localmente los productos especiales o gourmet, llamados así por tener atributos destacados, asociados a su acidez, cuerpo, aromas y sabores que dan como resultado una bebida balanceada, indica El Comercio.
CÓMO LO PREFIERES
El café más popular y que se toma con más frecuencia es el instantáneo. Es café seco en polvo (tras un proceso de liofilización) o granulado, que se puede disolver rápidamente en agua caliente para ser consumido.
Sin embargo, existen otros estilos y variedades. Entre las más conocidas está el expreso que debe su término a la obtención de esta bebida a través de una cafetera expreso. Se caracteriza por su rápida preparación y por su sabor más concentrado.
El cappuccino es una mezcla espumosa de expreso y leche hervida al vapor en igual proporción. También conocido como una invención italiana.
Café americano es un café largo y poco concentrado, se suele utilizar en los desayunos, consiste en un café solo que se presenta en una taza grande acompañado de agua caliente para que el consumidor lo rebaje a su gusto.
El cortado es un café al que se le añaden unas gotas de leche para cortar la acidez. En Italia se le llama machiato (manchado).
El Moca es la combinación en partes iguales que un expreso, leche y chocolate.
El café pasado es aquel que se hace en cafetera mediante goteo con una cafetera no expreso.
El café con leche es el que lleva dos terceras parte de café´ y una tercera parte de leche.
Este es mi blog, un espacio personal donde emito opiniones sobre temas de actualidad que son de mi interés. No pretendo generar ninguna controversia sino más bien emitir una opinión imparcial y aportar ideas que considero relevantes sobre cada tema, como dice el título de mi blog, no es NADA PERSONAL.
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viernes, 24 de agosto de 2012
miércoles, 1 de febrero de 2012
¡Carnavales!
Empezó febrero y ya muchos chicos salen a comprar sus globos, se desatará una real guerra de agua (entre otras cosas) en las muchísimas calles limeñas. Las señoritas ya toman sus precauciones para trasladarse de un lugar a otro sin ser atacadas por estos jóvenes ávidos de verlas completamente empapadas.
En Lima esta costumbre lleva años y se mantiene sobre todo en los barrios más tradicionales como son el Callao, La Victoria, Cercado, Lince, Breña.
Debo decir, muy a pesar de estos chicos, que es hora de cambiar nuestra mentalidad con respecto a este mes de verano. El agua es cada vez más valiosa para todos nosotros debido a los constantes cambios por el calentamiento global por lo que hoy por hoy resulta egoísta seguir botándola en forma de globitos de colores.
Efectivamente, esta práctica debería desterrarse sin necesidad de abolir la tradición de los "carnavales". Lo que se debería hacer es buscar una opción para ver los carnavales de otra forma y ya no en la gastadera de agua que viene siendo.
Para ver un caso siempre recurro al agradable carnaval en Cajamarca, lleno de color y alegría que inclusive gente foránea disfruta año tras año. La ciudad se vuelca a las calles a disfrutar de tardes coloridas y divertidas donde jóvenes y niños se confunden con los ancianos que mantienen las costumbres de su tierra.
Creo yo que es un gran ejemplo que podríamos los limeños tomar para cambiar de una vez por todas la percepción de "carnaval". Quizás algún día tengamos un carnaval como el de Río (Soñar es gratis).
Y tú... ¿Vas a tirar el agua en globos?
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