viernes, 26 de abril de 2013

Fundador de Open English consiguió US$40 millones en solo un mes

La escuela de inglés online creada por el venezolano Andrés Moreno es un gran ejemplo de emprendimiento en la región. Entérate aquí por qué
Es el ‘calvito’ de los comerciales que jamás pensaríamos ver de una compañía de inglés. No obstante, Open English, la escuela de inglés online más exitosa de nuestra región, y que el venezolano Andrés Moreno –de 30 años– fundó, es más que ‘éxitooo’ o ‘rechicken’: es un gran ejemplo de emprendimiento.

Puede que su gusto por viajar y por los idiomas se lo deba a su padrastro, quien trabajó en misiones internacionales y gracias a él vivió en nueve países distintos, desde Eslovenia hasta Chile y también el Perú. Fundador de Open English y uno de los emprendedores más importantes de Latinoamérica, Moreno fija su ojo en nuestro país para expandir su compañía de enseñanza online.

Usted viaja desde niño…
Mi padrastro, quien realmente me crió porque mis padres se divorciaron cuando tenía dos años, trabajaba en misiones internacionales y con él viajamos y vivimos en nueve países distintos, como Eslovenia y Chile después de la dictadura de Pinochet. También viví un tiempo en Perú…

¿Qué recuerda de aquí?
Solo recuerdo que tenía quizá 6 o 7 años y era la época de Sendero Luminoso. No he tenido la oportunidad de volver a Lima, pero sé que ha cambiado muchísimo.

¿Cómo aprendió a hablar inglés?
En la infancia viví casi 4 años en Maryland, Estados Unidos, porque mi padre trabajaba en Washington con la OEA, y lo aprendí en la escuela. Mi pasión por los idiomas viene de esos viajes. Viajar por el mundo no solo te abre la mente a distintas culturas y personas, sino que también te lleva a mezclar un poco los distintos lugares. En esos viajes aprendí esloveno, italiano, inglés y ahora aprendo portugués porque viajo mucho a Brasil, donde tenemos el mayor mercado para el negocio.

¿Y cómo decidió ingresar al negocio independiente?
Yo estudié ingeniería en Venezuela, pero faltando un semestre, y para pesar de mis padres, dejé la carrera y empecé en Caracas una compañía, Optimal, reclutando universitarios estadounidenses que acababan de terminar sus estudios y querían vivir en Latinoamérica. Nosotros los traíamos, les enseñábamos español y, a cambio, ellos les enseñaban inglés a ejecutivos de transnacionales. A tres años de la fundación de la compañía, dábamos servicios a empresas grandes. Parte del éxito de Optimal es que era un modelo de asesoría física altamente motivador y basado en la fluidez del idioma, que es la base de Open English. Pero luego de tres años decidí dejarla porque vi la ola de Internet. Entonces me alié con uno de los ingenieros más brillantes de la universidad donde estudié, Wilmer Sarmiento, y él empezó a desarrollar la primera versión del web de la compañía.

Así empezó Open English…
Sí. Comencé con poco dinero y muy al estilo de Facebook, con un amigo y dos departamentos unidos por cables de conexión donde terminaron viviendo 15 programadores (risas). Eso fue en el 2007, y al tiempo me fui quedando sin dinero, así que tuve que ir a levantar capital por primera vez a otro país. Para los emprendedores latinos no es fácil levantar millones de dólares y no ocurre todos los días, pero sí puede ser posible en Silicon Valley, California. Me mudé allá con 700 dólares y durante un año dormí en el sofá de un amigo. En ese tiempo presenté el proyecto a varias personas. Era un proyecto raro para ese tiempo: una compañía basada en América Latina que enseña inglés. Por entonces los inversionistas pensaban en China o Japón como mercados potenciales. Sin embargo, para nosotros la región era un mercado pujante y emergente. Hace un par de meses di una conferencia en la que recordaba el desarrollo de la compañía: tardamos un año entero en levantar los primeros 400 mil dólares para financiar la primera versión de la web, y conseguir los últimos 40 millones de dólares para la compañía tomó un mes. Eso habla un poco de cómo el mercado ha cambiado, pero también de cómo es fácil levantar capital cuando tienes ya una empresa establecida.

¿Cuál fue el secreto para vender el negocio?
El capital semilla lo conseguimos por inversionistas llamados ángeles, que invierten entre 20 y 50 mil dólares y lo hacen por tus habilidades personales, por la pasión con la que vendes tu idea, y porque creen en el emprendedor. Yo hablé con cientos de personas y fueron quizá dos docenas las que invirtieron el primer año en la compañía. Hay que tener perseverancia, no importa que cinco no acepten, lo que has conseguido son cinco amigos.

¿Cómo ha crecido la compañía?
Open English ha levantado más de 55 millones de inversión de capital y ha sido valorada por varios cientos de millones de dólares. Ha sido un crecimiento indescriptible en los últimos tres años: en el 2010 teníamos 5 mil estudiantes, en el 2011 saltamos a más de 20 mil, cerramos el año pasado con 65 mil estudiantes y solo en los primeros tres meses de este año vamos por los 30 mil alumnos.

En Latinoamérica ustedes son conocidos por sus comerciales de televisión. ¿Cómo llegaron a hacerlos?
Hay dos razones por las que Open English ha pegado: una son, sin duda, los comerciales, y otra, el encaje con las necesidades del consumidor con lo que le ofrecemos. Es simple: por más buena que sea una publicidad, si tu servicio no se adapta las necesidades, no se encamina.
Los comerciales son así porque engloban parte de la magia de la compañía, una bastante humana, que tiene caras reconocibles y un sentido del humor y una manera de ser que le ha caído bien a la gente. Y la razón por la que actuamos no fue planificada: cuando comenzamos no teníamos mucho dinero y necesitábamos un actor bilingüe y una profesora, y decidimos probar: yo fui el actor bilingüe y mi esposa la ahora famosa “Jenny de California”. Pensamos hacer un par y si teníamos éxito, contratábamos a otros actores. Pero los avisos se volvieron virales en Internet y luego fue imposible cambiar las caras.

Parafraseando a sus avisos, ha sido un éxito…
Sí, ahora viajo a la región casi todas las semanas y tengo la oportunidad de tomarme fotos y hablar con cientos de jóvenes fans de la marca y con estudiantes que quieren hablar del producto. La página de Facebook de la compañía tiene casi 900 mil fans y hemos abierto mi página personal para hablar sobre mi trabajo que tiene casi 400 mil fans. Desde hace poco recibo al día de cinco a diez planes de negocio de emprendedores interesados en la historia de la empresa, que nos ven como un ejemplo y quieren consejos para levantar capital, para armar equipos de alto rendimiento y estrategias de márketing. Creo que se ha convertido en un canal para fomentar el emprendimiento en la región, que es una de las metas personales que tengo.

¿Has pensado en devolver el éxito ayudando a otros emprendedores?
Sí, y más que invertir, creo que lo que puedo ofrecer es el conocimiento. Me acabo de unir a una junta de una organización sin fines de lucro que apoya a emprendedores que pueden llegar a construir grandes compañías. Allí les damos todos los contactos y el conocimiento para acelerar el proceso llegar de una idea a una empresa exitosa. Es como acortar los primeros cuatro años de Open English, para que lleguen a puertas más rápidas y no se queden en el camino. Y estamos tratando de abrir una primera oficina en Miami, que es un hub desde donde se puede manejar una empresa regional y donde muchos inversionistas latinos pueden venir a levantar capital y formar una comunidad de emprendedores. Creo que, al igual que ello, una de las cosas fantásticas de Silicon Valley es que, en cuestión de seis cuadras, están los inversionistas y los emprendedores, te sientas en un restaurante y coincides con alguien que te puede dar un consejo de negocios, o con inversionistas; mientras que en Latinoamérica no hay en la actualidad un solo sitio donde se pueda tener esa interacción. Queremos convertir a Miami en un centro de emprendimiento regional.

Leí por ahí que ustedes tienen un director de felicidad. ¿En qué consiste su labor?
Algo que queríamos hacer desde el comienzo era reinventar la experiencia del consumidor y, a su vez, reinventar la experiencia de trabajar para una compañía. Nos frustraba mucho alguien ver que el trabajador de un call center estuviera frustrado y desmotivado y, por ende, no consiguiera sus objetivos. Además, pensamos que los departamentos tradicionales de recursos humanos no hacen todo el trabajo necesario para sacar lo mejor de su gente. Nosotros tenemos más de 2 mil personas trabajando en la región y es un reto lograr motivar a esa cantidad de personas. Por ello, contratamos a un director de felicidad, un life coach con mucha experiencia y su trabajo es ir por todas las oficinas y trabajar con los equipos para determinar cuál es la esencia de lo que quieren ser y darles herramientas para lograrlo.

¿Han logrado medir cuán beneficioso es para una persona hablar inglés?
Estudios recientes señalan que hablar inglés te permite aumentar tus ingresos más del 35% con relación a quien no lo habla. Y hemos medido otros temas: sabemos que el 75% de las personas que aprenden con nosotros han tenido en algún momento que hacer una exposición en inglés, sea en el colegio o el trabajo, por ejemplo, y les cuesta hablar. También sabemos que antes ya han invertido dinero en escuelas y les genera frustración, una frustración que nosotros mostramos a través de la comedia en nuestras publicidades. Además, creo que le ofrecemos al mercado un producto que tiene sentido, no vendemos relojes que se usan solo en algunos momentos o se venden cuando la gente esté bien económicamente, sino que sirve también en momentos difíciles o retadores. Tener una herramienta adicional te ayudará a conseguir un mejor puesto y a tener éxito en un mercado competitivo.

¿Es difícil hacer empresa en Venezuela en la actualidad?
Tenemos una oficina en Caracas y la seguimos apoyando. El mercado venezolano sigue siendo muy bueno para nosotros, allí la empresa crece muy rápido.

¿Planean abrir una oficina en Perú?
Tenemos oficinas regionales y por eso no tenemos que abrir una en cada país, pero sí estamos haciendo inversión fuerte en medios. Pienso, además, que el producto está bien adaptado a las necesidades del mercado peruano por la conveniencia, pues para muchos es complicado ir a un salón de clases de inglés después de un largo día de la oficina y, peor aún, con el tráfico de Lima. En nuestro caso, el mayor tráfico de gente conectada es entre las 10 y 11 p.m., lo que refleja que la mayoría son ejecutivos o profesionales que tienen espacio para aprender inglés luego de dormir a los niños. Además, creo que Perú se está desarrollando y el acceso al Internet se está expandiendo a todo el país. Nuestro servicio no solo está en la gran ciudad sino en muchos lugares donde no ha llegado la escuela tradicional. Otro plus es que con nosotros puedes aprender inglés como si estuvieras viendo un programa de televisión.

¿Qué consejo le daría a los emprendedores?
Dos cosas: es importante ser muy perseverante y no dejarte vencer si tienes una buena idea. Tienes que hablar con mucha gente, compartir tus ideas y, finalmente, tu momento va a llegar. Es importante dar ese primer paso de concretar la idea, aunque seguramente cambiarás el nombre y modelo de negocio 15 veces en un año. Lo segundo es planificarse muy bien, porque los recursos al inicio son escasos y uno de los errores de muchos emprendedores, como ocurrió con nosotros, es que, a pesar de que tienes poco dinero, tienes una gran idea y tratas de hacerla realidad en su totalidad. Hay que tener objetivos claros y logrables con el dinero que tienes en el banco.

Finalmente, ¿cómo se dice repollo en inglés?
(Risas). Pues vi un comercial en televisión en el que decían que era rechicken, pero no estoy seguro…

miércoles, 17 de abril de 2013

Levántate, Maicelo

 Maicelito:

Acabo de leer tu mensaje de las tres de la mañana de ayer: Solo te escribo porque estoy algo triste pero muy sereno porque hoy aprendí a levantarme y acepto mi derrota con mucha humildad. No estés triste, batería. ¿Triste porque te caíste? Tranquilo. No hay nada de qué avergonzarse cuando uno cae peleando. Total: hasta al más Rocky Balboa, tarde o temprano, le llega su Iván Drago. Alégrate, huevón. Estás vivo y te fue muchísimo mejor que al pobre mexicano que en paz descanse. Yo sé que esa abollada duele bien feo, pero el dolor pasa, la rabia se enfría y la hinchazón baja con hielo. Eso sí: nunca vuelvas a publicar fotos de tu cacharro chancado, por favor. Nadie podrá decirte que arrugaste, te batiste como un animal endemoniado hasta el final. Te noquearon pero es la primera vez, y lo primero que vas a aprender es que nada te hace más sabio que una caída aparatosa: morder el polvo de verdad te enseña más que cinco años de universidad, compadre, créeme, desplomarse delante de todos es la mejor lección del mundo. A cada persona de este planeta debería ocurrirle por lo menos una vez en su vida.

A veces, el box se parece peligrosamente a la vida. Cuando haces algo bien, nadie lo recuerda. Cuando haces algo mal, nadie lo olvida –nos enseñó Mohammed Alí, que no tenía ni una gota de esa famosa humildad que todos te exigen ahora. Yo te prefiero creyéndote más alto, más guapo y más colorado que ese tal Rustam que acomplejándote y meándote en los shorts como hacen tantos futbolistas que aflojan la huacha apenas tienen delante un europeo. Tú nunca te has sentido menos que nadie. Y ahora, menos. Nunca se me va a olvidar esta historia que George Foreman contaba: El día antes de pelear con Alí en Zaire, la gente me miraba con terror, decían: “¡Mierda, ese es el tipo que va a pelear con Alí”, pero no se atrevían ni a pedirme un autógrafo. Después de que perdí la pelea, venían y me ponían una mano sobre el hombro: “Lo hiciste bien, George, ya habrá otra oportunidad…”. Pasar de ser temido a ser compadecido, eso es una caída.

Has jurado revancha, mi querido Depredador de San Judas Tadeo. Has dicho que le vas a dar al Perú lo que se merece: que nos vas a dar nuestro merecido. El Perú se lo merece todo, por supuesto, pero –cuidado– no todos los peruanos se merecen que les dediques tanto sacrificio, sería bueno que lo tuvieras claro. Tú sabes qué salió mal y qué tendrás que mejorar para la próxima, y lo que no sabes se lo preguntas a tu entrenador pero, por favor, no escuches a absolutamente nadie que te venga con: Ay, sí, que peleaste con paquetes; ay, sí, que te volviste muy farandulero. Son cojudeces. Los peruanos nos creemos los grandes expertos en decirle al boxeador cómo boxear, al médico cómo operar y al caballo cómo cabalgar. No escuches a nadie, campeón. Cágate de risa de todos los babosos que no tienen nada mejor que hacer con su tiempo que inventar ‘memes’ con tu foto para celebrar que por fin hiciste lo mismo que ellos han hecho desde que nacieron: perder. Cágate de risa de todos los pobres diablos que salen a tirar serpentinas y pica-pica porque perdiste una pelea. Te han derrotado, sí, pues, caballero. Derrotado pero no destruido. Solo se cae el que está de pie. Esos que nunca se han caído es porque probablemente se han arrastrado, toda su vida, como lombrices por el suelo. Tú estás condenado a ser el más grande.

¿Sigues allí tumbado en la lona? Levántate, carajo. Para bombardearme de correos y romper las pelotas con tus clásicos Hazme el cherry de la mecha, causa, que nadie me para balón. Achórame con una entrevista elegante, causita… para eso sí eres paloma, ¿no? Ahora, te me levantas. Levántate, negro, porque tu viejita –que te hizo lo que eres limpiando jatos que no eran suyas– te está mirando en el LCD gigante que le compraste, en la sala de esa jato que tú le construiste con tus manos. Levántate porque la noche del viernes, cada vez que el narrador de ESPN te llamaba “El Inca”, se nos inflaba el pecho de emoción. Levántate porque hay miles de niños peruanos que, en los recreos, juegan a ser tú, porque prometiste a tus alumnos de Educación Física de Los Reyes Rojos que un día serías campeón del mundo. Levántate porque, para todos los chibolos de Los Barracones del Callao, tú que te fuiste a Nueva York eres la única prueba viviente de que hay una vida más allá de la humareda maldita que les ahoga la existencia. Levántate, Maicelito, porque cuando te subes a un ring, todos ellos se suben contigo. Levántate y haz lo que mejor sabes hacer: golpea, baila, resiste, gana. Ahora que los golpes duelen todavía, guarda este recorte y, cuando suceda, te acordarás de mí: el día que seas campeón mundial, todos los que ahora joden, todos los que nunca hicieron nada por el Perú, gritarán “ganamos”. Ganamos es mucha gente. Que no sean pendejos porque la gloria será íntegramente tuya.

miércoles, 10 de abril de 2013

Entrevista a Andrés Sánchez Alayo, empresario y Julio Rodríguez, abogado

El empresario Andrés Sánchez Alayo informa que los hermanos Sánchez Alayo son absueltos de denuncia de lavado de activos en Estados Unidos. Señala que lo que quiera ahora es seguir trabajando en producir oro y darles confianza a los trabajadores que les acompañan. El abogado de la familia, Julio Rodríguez afirma que el caso en Estados Unidos comenzó exactamente igual y con los mismos indicios que tuvo la policía para mandar esta investigación a judicializarse. Sobre esa misma base, la decisión de la justicia americana fue decir "aquí no hay nada" para ni quiera llevar esto a un juicio. Sin embargo, la justicia peruana ha desbaratado todo lo que la policía ha hecho. Por su lado, Andrés Sánchez Alayo niega que el origen del dinero de su familia provenga del narcotráfico. Sólo fue un mito, aclaró.

https://www.youtube.com/watch?v=52_KO0fwDuE

sábado, 6 de abril de 2013

domingo, 10 de marzo de 2013

El caso Kodak y la fotografía de un fracaso

Hoy, más de 130 años después de su creación, la empresa lucha por salir de la bancarrota y confía su futuro a la producción de empaques de alimentos y pañales
Cuando George Eastman lanzó en 1888 la primera cámara de fotos diseñada para ser usada por cualquier mortal, sabía que estaba revolucionando la fotografía para siempre. Pero no debe haber imaginado que su compañía Kodak se convertiría en una mina de oro que llegaría a su máximo esplendor en 1996, con una capitalización bursátil de US$25.000 millones, y que figuraría entre las cinco marcas más valiosas del mundo.
Unos 87 años después, cuando “Steven Sasson” trabajador de la compañía, inventó la cámara digital en 1975, también intuía que estaba encendiendo la mecha de otra revolución -“este sistema, con mejoras tecnológicas, podría tener un impacto sustancial en la forma en que las personas toman fotos en el futuro”, escribió en el reporte sobre su invento– pero probablemente tampoco pensó en ese momento que estaba iniciando la destrucción del imperio creado por Eastman.
“Cuando se evalúa el caso de Kodak, muchos creen que, simplemente, no la vieron. Lo que en realidad pasó fue que sí la vieron, pues ellos mismos generaron la innovación disruptiva que sería su condena, pero *no supieron integrar ese conocimiento interno con el externo y llevarlo exitosamente al mercado*”, opina Willy Wong, strategy implementation director de Ernst & Young Perú.
Una de las razones por las que Kodak no supo –o no quiso– dar ese salto con su tecnología es porque, hasta la explosión de la venta de cámaras digitales en la década del 2000, su negocio principal había sido el de venta y revelado de rollos de película, una línea en la que obtenían amplios márgenes y en la que solo competían con sus archienemigos japoneses de Fujifilm, que sacrificaban márgenes para lograr algo de mercado en el nicho de Kodak, su natal Estados
Unidos.
Convertirse en una empresa vendedora de cámaras digitales, mercado en el que el contacto con el cliente se resume al instante de la venta de la cámara, no tenía mucho sentido en los setentas, pero se convirtió en un imperativo cuando otras compañías dedicadas a la producción de aparatos tecnológicos para el consumidor final como Sony, Panasonic y Samsung, se convirtieron en sus competidores directos.
DE ESPALDA AL CONSUMIDOR
La de Kodak es una historia triste para todo aquel que tiene recuerdos atados a la marca. Mis fotos de la niñez tienen su sello de agua en el reverso. Kodak fue una de las primeras ‘love marks’ del planeta, una especie de Apple de otra época en la que los ciclos de vida de los productos eran más largos y algo más predecibles. Pero ahora, ha cortado los lazos con el consumidor final.
En una entrevista a Gustavo Oviedo, director general para región Latinoamérica y vicepresidente de Eastman Kodak Company, durante su breve visita al Perú. La empresa se amparó a comienzos del año pasado al capítulo 11 de la ley de quiebras estadounidense, de la cual esperan salir este año esperanzados en las nuevas líneas de negocio a las que se ha dedicado la compañía, tras abandonar el negocio de captura de la imagen. “Hemos transformado a Kodak en los últimos años en una empresa business-to-business. Tomamos la decision estratégica en el 2005 de focalizarnos en brindar productos y servicios dirigidos a la industria gráfica, en atender a la industria de publicación de libros, periódicos y revistas y también elegimos como tercera línea de negocio la producción de empaques para la industria de productos de consumo masivo”, lista Oviedo.
La pregunta en el caso de una compañía que ha sufrido en carne propia la falta de sostenibilidad de su ‘core business’, es obvia. ¿No temen que suceda con la impresión en papel lo que sucedió finalmente con la fotografía analógica? “Pensamos que la impresión es una plataforma de comunicación que puede convivir en un mundo híbrido”, responde Oviedo.
“La impresión personalizada, dirigida, focalizada, de alta calidad puede ser una manera en que las empresas se comunican con sus clientes. Y creemos que eso va a seguir constante en el tiempo”, insiste.
Julio Luque, director de la consultora Métrica, se permite dudar. “A mí me parece que están repitiendo el error. La industria gráfica, de impresión, está de caída”, comenta.

sábado, 23 de febrero de 2013

BBVA Research: La inversión privada se expandirá más del 10% este año

El consumo seguirá impulsado por la evolución favorable del mercado laboral y la confianza de las personas en que la economía se mantendrá dinámica, señaló en banco .
El elevado optimismo empresarial y las favorables condiciones financieras benefician el clima de negocios en el Perú, que este año registrará una expansión de la inversión privada superior al 10%, señaló el BBVA Research.
El economista jefe para Perú del BBVA Research, Hugo Perea, indicó que en el 2013 el consumo seguirá impulsado por la evolución favorable del mercado laboral y la confianza de las personas en que la economía se mantendrá dinámica.
“El desempleo en niveles mínimos dará espacio para que los ingresos familiares continúen mejorando, lo que mantendrá elevada la confianza del consumidor”, sostuvo Perea.
El analista mencionó, asimismo, que se espera un mayor impulso fiscal en el 2013 en comparación con el año anterior, no obstante, el ratio de deuda pública mantendrá su tendencia a la baja.
“La expansión sostenida de la economía, de alrededor de seis por ciento anual, permitirá este descenso y en ese contexto cabe preguntarse si es bueno seguir reduciendo este ratio o es mejor estabilizarlo y financiar inversión en infraestructura”, anotó.

lunes, 18 de febrero de 2013

Revocación a Villarán: diferencia entre el Sí y el No se acorta, revela encuesta de Ipsos Apoyo

El 56% de limeños se muestra a favor de que Susana Villarán deje el cargo de alcaldesa de Lima. El 38% votaría por su continuidad
La brecha entre las posiciones del Sí y el No en el proceso de revocación contra la alcaldesa de Lima, Susana Villarán, se acorta según revela el última estudio de la encuestadora de Ipsos Apoyo para América Televisión.

A la pregunta “¿usted votaría para que Susana Villarán deje el cargo de alcaldesa o para que no deje el cargo?”, el 56% de limeños se muestra a favor de que Susana Villarán deje el cargo en la Municipalidad de Lima y el 38% votaría para que continúe. El 6% no precisa.

Ambas posiciones sostienen una diferencia de 18 puntos que se ha acortado desde la última encuesta del 13 de enero, con una diferencia de 27 puntos.

El estudio de campo muestra también la tendencia por sectores sociales, donde los sectores C, D y E mantienen una alta tendencia a favor del Sí con 60%, 58% y 62%, respectivamente. En los mismos niveles, el 34%, 35% y 30% votaría para que no deje el cargo.

En los sectores A y B, el Sí obtiene un 31% y 48%, en tanto el 68% y 48% estaría a favor de que Susana Villarán no deje el cargo de alcaldesa. El resto no precisa.

La encuesta fue realizada el 13 de febrero, a un total de 646 personas entrevistadas en Lima. Tiene un margen de error de 3,9% y un nivel de confianza de 95%.